En su carta de Navidad, el obispo Robert Chrząszcz recordó a los polacos en el extranjero que, sin importar dónde vivan, su vínculo con la Iglesia y la patria sigue siendo fuerte y un motivo de esperanza. Como delegado de la Conferencia Episcopal Polaca, envió este mensaje animándolos a mirar el futuro con confianza y alegría en esta Navidad de 2025.

Vivir lejos de casa, rodeados de diferentes idiomas, tradiciones y culturas, criar hijos y trabajar diariamente: esta es la realidad de miles de polacos fuera de su país. En estas circunstancias surge un testimonio auténtico de fe e identidad. “Sus vidas, su fidelidad a la fe y a las raíces revelan la belleza y la fuerza del espíritu polaco”, escribe el obispo en su mensaje de Navidad.
Una de las imágenes más vívidas de la carta es la huida de la Sagrada Familia a Egipto. El obispo la compara con los viajes que llevaron a muchos a Londres, París o Toronto, guiados por la responsabilidad y el amor, que—como recuerda San Pablo—“todo lo soporta”.

„La migración de la Sagrada Familia es, como la de muchos polacos, un lugar donde Dios actúa”, dice el obispo Chrząszcz. „El hogar acoge, protege y muestra a Dios. El Señor cuida tu ida y tu llegada”, cita el salmo.

La carta muestra que Jesús entiende y acompaña en la vida en el extranjero. Afirma: “El Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza”. Así, Dios también conoció la incertidumbre del exilio. Por eso, la Navidad es una señal esperanzadora de que Dios está cerca de quienes están lejos de casa, brindando consuelo y esperanza.

El obispo asegura que la Iglesia en Polonia permanece espiritualmente cercana a los polacos en el extranjero, también mediante la oración y la atención. Subraya que los emigrantes no son secundarios ni periféricos, sino cocreadores de la comunidad de la Iglesia y de la nación. “Sus alegrías y preocupaciones también son las de la Iglesia en Polonia”, escribe, agradeciendo a los sacerdotes y a las personas consagradas que sirven en las comunidades polacas de todo el mundo.

Para concluir, el obispo deja un mensaje para los polacos en el extranjero:

“En Navidad, les recuerdo desde el corazón: Dios está cerca. Está con ustedes en el trabajo, en sus preocupaciones, en los esfuerzos familiares, en las comunidades polacas y en la soledad. Está cerca porque Él mismo recorrió el camino del emigrante. Su corazón conoce sus corazones.”

Mirek Krajewski / Family News Service

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