Miles de polacos residentes en Chicago conmemoraron el domingo el 107.º aniversario de la recuperación de la independencia de Polonia. En las celebraciones, organizadas en la Misión Pastoral Polaca de la Santísima Trinidad, participaron representantes de organizaciones polaco-estadounidenses, escuelas, scouts, veteranos y autoridades de la República de Polonia.

En el templo se congregaron cerca de dos mil fieles. Estuvieron presentes, entre otros, la vicecónsul de la República de Polonia en Chicago, Renata Lalik-Gałan, representantes del Museo Polaco de América, del Congreso Polaco-Americano, de la Asociación de Scouts Polacos, así como de numerosos clubes y asociaciones. El carácter patriótico del acto se vio reforzado por los colores blanco y rojo, los cantos nacionales y los trajes folclóricos tradicionales.

El momento central de la conmemoración fue la solemne misa, concelebrada por sacerdotes de la Sociedad de Cristo para los Polacos en el Extranjero: el padre Marek Grygiel SChr, doctor en teología; el padre Adam Słomiński SChr; y el padre Robert Będziński SChr, párroco de la parroquia.

«No basta con reconstruir los muros: hay que reconstruir los corazones»

En su homilía, el padre Marek Grygiel recordó que la renovación espiritual de la nación comienza en la conciencia y en la familia. «Un templo de mármol no salva. Lo que salva es el corazón que se convierte en la casa de Dios», afirmó. El predicador evocó la enseñanza del cardenal August Hlond, subrayando que la libertad tiene una dimensión moral y espiritual: «No basta con reconstruir muros y ciudades. Hay que reconstruir los corazones. Polonia debe ser santa, porque solo una Polonia santa será verdaderamente libre». Añadió que «no venceremos con el odio, sino con el amor, el sacrificio y la oración», y que la verdadera independencia nace del encuentro con Cristo.

Oración, memoria y comunidad

Tras la misa, los participantes asistieron a un acto patriótico con concierto de una banda de música y el canto conjunto de canciones nacionales. A continuación, en el Museo Polaco de América, tuvo lugar una ceremonia que recordó la historia de la lucha de los polacos por la libertad y el papel de la emigración y de la Iglesia en la preservación de la identidad nacional.
Las celebraciones en Trójcowo y en el Museo Polaco de América —como subrayaron los participantes— no fueron solo un recuerdo del pasado, sino también una manifestación de fe, unidad y gratitud de la comunidad polaca por una patria libre.

Foto: Wojciech Adamski, Misión Polaca de la Santísima Trinidad (Trójcowo), Chicago

P. Marek Grygiel BP TChr / Family News Service

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